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Nuevas Regulaciones

Construcciones aseguradas

Publicado el 26 de abril , 2016

Oportunidades de negocio en el sector construcción.

Durante la última década, la construcción ha sido un motor que ha impulsado el crecimiento de la economía peruana. A lo largo del país se han multiplicado centros comerciales, carreteras, puertos, edificios de departamentos u oficinas, y otras obras.

El boom de la construcción ha significado una mayor demanda de seguros que respalden las inversiones, los equipos, la maquinaria y la integridad de los trabajadores. De ese modo, se han incrementado las oportunidades de negocio tanto para corredores como para compañías de seguros.

Obra en riesgo

Construir implica afrontar la posibilidad de incendios, explosiones, negligencias y otros accidentes que dañen la obra que se está ejecutando. Los riesgos sísmicos y las amenazas climatológicas (lluvias, inundaciones, huaicos y otras) también constituyen peligros para una obra en construcción.

El Seguro Todo Riesgo en Construcción, conocido como CAR por sus siglas en inglés (Construction All Risk), ofrece respaldo frente a todas esas amenazas. Es una póliza que se contrata al inicio de una obra y tiene vigencia hasta que se termina de construir.

Puede ser adquirido tanto por el propietario de la obra como por el contratista para respaldar la construcción de casas y edificios de departamentos u oficinas. Asimismo, cubre edificaciones más complejas como plantas industriales, centros comerciales, carreteras, puentes, puertos, aeropuertos y obras de riego, entre otras.

Trabajadores expuestos

El sector Construcción es un gran generador de empleo, pues requiere mucha mano de obra. Pero cada día los trabajadores se exponen a altos riesgos debido a las condiciones cambiantes del entorno y a que las actividades que se realizan entrañan diversos peligros. Por eso, existe la obligación legal de asegurarlos.

El Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo (SCTR) surgió como una respuesta a esa exigencia. Brinda respaldo en caso los trabajadores sufran accidentes en su lugar de labores o si desarrollan alguna enfermedad ocupacional.

Maquinaria amenazada

Construir requiere la intervención de máquinas que ayuden a ejecutar diversas tareas. Desde camiones hasta excavadoras pasando por tractores, grúas, mezcladoras, aplanadoras y otros equipos.

El Seguro Todo Riesgo Equipo de Contratistas, también conocido como TREC, protege esa maquinaria en caso sufra choques, colisiones o fallos en su manejo. Además, brinda cobertura frente a terremotos, inundaciones, huaicos y otros riesgos de la naturaleza. Incluso ampara ante robos, incendios y explosiones.

Este seguro tiene vigencia anual y se suele suscribir directamente con los contratistas.

Instalaciones peligrosas

El montaje consiste en ensamblar las distintas partes de una máquina o equipo (calderas, generadores eléctricos, sistemas mecánicos) u obras de ingeniería (estructura de puentes, turbinas hidráulicas, etcétera). Esa operación se realiza en el lugar donde dichos bienes funcionarán.

Ese procedimiento resulta peligroso porque compromete máquinas y equipos costosos, así como los bienes que se encuentran cerca y que pueden resultar afectados por un accidente durante el ensamblaje. Para cubrir esas amenazas está el Seguro Todo Riesgo de Montaje, conocido como EAR por sus siglas en inglés: Erection All Risk.

Su cobertura abarca los daños que se puedan producir en maquinaria, instalaciones industriales y estructuras metálicas de obras de ingeniería durante su proceso de instalación. Este seguro también brinda respaldo frente a daños provocados por incendio, explosiones, riesgos sísmicos, lluvias e inundaciones, entre otras amenazas.

Responsabilidad ante todos

Un ladrillo cae desde el octavo piso de un edificio en construcción. Rebota en una pared, se desvía hacia la vereda y golpea en el pie de un transeúnte. El resultado, además de varios huesos rotos, será una demanda por daños y perjuicios. Es decir, la posibilidad de que los constructores pierdan dinero debido a un accidente.

Así como esa situación hay muchas otras en las que un incidente fortuito durante la construcción puede ocasionar daños personales o materiales a terceros. Los vecinos de la obra suelen ser los principales perjudicados pero, como en el caso del transeúnte, también puede haber otros afectados.

Para esos casos se aplica la responsabilidad civil. No es un seguro, constituye una cobertura adicional que puede contratarse para distintos seguros, entre ellos CAR y TREC. Y puede ser solicitada tanto por el propietario como por los contratistas de la obra


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