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Relaciones consolidadas

Publicado el 24 de septiembre , 2018

Estrategias y recursos para alcanzar la fidelización de los clientes.

Es una verdad indiscutible en marketing: captar nuevos clientes resulta más complicado que lograr que personas que ya han adquirido productos de una empresa los vuelvan a solicitar. En este punto radica la importancia de la fidelización, entendida como la suma de estrategias y acciones dirigidas a estrechar las relaciones con el cliente.

Los consumidores “fidelizados” serán los principales encargados de correr la voz sobre los productos adquiridos y, en especial, sobre el trato recibido. En sentido opuesto, un cliente descontento desaconsejará a todo aquel que le pregunte por su experiencia.

Desde esta perspectiva, una buena comunicación debe ser el eje de toda estrategia de fidelización. Para alcanzarla, en primer lugar, hay que conocer al cliente, a fin de ofrecerle un trato diferenciado.

Esto se logra mediante datos recogidos por el equipo de ventas, como preferencias, gasto promedio o frecuencia de compra; y de información brindada a través de canales: redes sociales, encuestas, sistemas de reclamo, entre otros. Ello permitirá crear una completa base de datos, la cual a su vez servirá para brindar una atención personalizada.

Feedback, sugerencias, incentivos y más

Asimismo, es necesario contar con una variedad de canales de comunicación (redes, telefonía, correo electrónico, etc.) por medio de los cuales los clientes encuentren respuestas inmediatas a sus consultas. Este feedback debe caracterizarse por la amabilidad en la atención y, sobre todo, por su eficiencia: si el cliente no resuelve su problema o tiene que pasar por un dilatado proceso, es muy probable que opte por la competencia.

En ese sentido, la sinceridad tiene que ser patente en toda comunicación. Asumir errores será siempre mejor que encubrirlos. Lo importante es reaccionar con rapidez y que el cliente así lo note. También hay que ser claros con los límites de un producto, para no generar falsas expectativas o malentendidos.

Una estrategia que da excelentes resultados es recoger sugerencias sobre nuevos productos o servicios. Esto se hace con facilidad mediante breves encuestas o preguntas en las redes o de los vendedores. Con ello, el cliente sabrá que es escuchado y se identificará aún más con la empresa.

Otra forma de alcanzar la fidelización es a través de programas de incentivo, los cuales permiten un fácil acceso a beneficios, que dependerán del rubro del negocio. Un ejemplo clásico es una membresía especial, de acuerdo al tipo de consumo del cliente, que le permita acceder a descuentos y promociones, ya sean de la misma empresa u otras.

Detalles como regalos o saludos en fechas especiales (cumpleaños, navidad, etc.) también fortalecen la relación entre empresa y cliente. Además, el uso de logotipos o colores en los envoltorios o las tarjetas incrementa la recordación de la misma.

Las palabras empatía y creatividad resumen el concepto de fidelización. La primera implica la amabilidad y sinceridad al momento de aproximarse al cliente; mientras que la segunda, el ingenio para ganarnos su confianza y ocupar un lugar en su vida diaria.


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